PANICO EN IBERIA
El día que abrieron la nueva terminal de Barajas, se me pasó por la cabeza una frase que la dije a una compañera de clase cuando estaba en el instituto: "Y si los burros volasen, Ibería quebraría".
Esta idea traería consecuencias desastrosas, tanto para las compañías aereas, como a las empresas que están a su alrededor (petroleras, empresas de limpieza, constructoras, etc.).
Los hangares se convertirían en establos para que los burros después de hacer largos viajes reposaran tranquilamente entre la paja. Miles de burros surcarían nuestros cielos, sin ruidos, sin contaminación. Las plazas serían limitadas, pero a cambio sería una forma de vuelo más barata, ya que no hay que pagar mano de obra ni combustible, lo único unas buenas acelgas y a correr.
El tema de los excrementos es algo que nos podría dar problemas, pero la realidad es que no dista mucho de lo que sucede ahora, ya que un avión te suelta los desechos y a la velocidad que cae una mierda se converte en un meteroríto.
Otro inconveniente del vuelo en burro es el frío. Esto se soluciona a parte de con abrigos y forros polares, con una especie de campana aislante con climatizador. Para aterrizar se me ocurre dotar al burro con unos patines en línea y para frenar incluiriamos en el rabo del animal un paracaidas para frenar con el viento.
El burro es más seguro, porque difícilmente un burro que se empotre con un edificio lo derribara, como mucho lo pondría todo perdido de sangre.
Esta idea del burro la tendré que meditar más a fondo y próximamente escribiré un informe detallado y pormenorizado con todas las ideas surgidas en mi brainstorming interior.
Hoy pinso en el lugar donde deposita sus excrementos el Gigante Verde.
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Paranoid -
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