VIAJE A LO ABSURDO
Mientras espero impaciente a la teoría brillante y abrumadora de Audrey sobre el carnet de puntos otorgado a los minusvalidos en silla de ruedas motorizada, voy a contar una batallita de las mías.
Pues resulta que el otro día iba andando por la calle, cuando de repente me encuentro con mi colega el Hipopótamo, que estaba tomando unas cañas en la terraza de un centrico bar de Aljete con su buena amiga la Mantis Religiosa.
Una vez hechas las presentaciones, decidí acompañarles, ya que lo único que tenía que hacer era tomar el sol sobre la azotea del arzobispado. Discutían de política, sobre el Estatut de Catalunya. Al principio callaba, pero poco a poco fuí entrando en la conversación hasta el punto del acaloramiento, mandandoles a la mierda, ya que su postura era radicalemente opuesta a la mía.
Me tranquilizé, y nos fuimos a tomar unos tequilas y así con la tontería, acabamos con un pedo impresionante, agarrados hombro con hombro y cantando el "Asturias Patria Querida". No me digaís el como, pero acabamos en Lisboa fumandonos unos petas y charlando con una tarántula y una cucaracha. Gente genial.
Cuando llegué a casa, mis padres me esperaban con una corona de laurel y con la Copa del Mundo de fútbol.
Hoy pienso en montar a caballo y este a su vez montado en una Vespa.
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