PPPPFFFFFFFF
Hoy como no tengo nada que escribir, porque me no sale la inspiración, voy a soltar unas tonterías y así paso el rato hasta que Van Helsing se conecta al messenger y nos citamos para tomar un cafecito.
El otro día iba andando por la calle cuando de repente alzo la vista y veo como un guepardo surca los cielos a una velocidad espeluznante. Dió un giro espectacular con el rabo y de repente se paró justo a mi lado. Al principio me cague un pokito, pero el olor le debió de resultar familiar y empezamos a hablar tranquilamente.
Nos fuimos a tomar unas cañas, me contó que venía de Zimbawe y que quería conocer a una gueparda que había conocido por internet. Me preguntó que si sabía donde se encontraba el parque de Valwo y claro, yo le conteste que sí.
Entonces cogimos mi vespa y nos dirigimos a Matapozuelos. Allí mi amigo el guepardo conoció a Lulu, una inmensa gueparda con unas motas negras parecidas al Plátano de Canarias .
Lulu llevaba cerca de tres años chateando por la red, y conoció al guepardo de Zimbawe gracias al chat de Terra dedicado a guepardos solitarios deseosos de sexo.
Allí les deje, enamorados hasta la médula. Cogí mi vespino y regrese al lugar de donde nunca debía haber salido.
Hoy pienso en tomar menos Fanta y más pastillas contra la demencia.
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